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Ensalada griega (Joriátiki)

Publicado el 07/07/2016 en Alimentación

DSC_0233Esta riquísima ensalada es ideal para sentirse ligero, al tiempo que bien alimentado, durante los días de verano.

Los ingredientes no pueden ser más mediterráneos: tomates, pepinos, pimientos, cebolla y aceitunas, crecen en abundancia en todo el sur de Europa y nos traen imágenes de días largos y soleados, de alegría y vacaciones. Todos ellos nos aportan imprescindibles vitaminas, minerales y agua. Y el queso Feta, de sabor picante, tan característico de esta ensalada, nos proporciona las proteínas que hacen de éste un plato completo desde el punto de vista nutricional.

Manos a la obra:

Para cuatro personas necesitamos tres o cuatro tomates bien colorados, uno o dos  pepinos, un pimiento verde pequeño, una cebolla roja y un puñado de aceitunas negras sabrosas. Si no encontráis aceitunas griegas, las negras de Aragón son un buen sustituto. Por último, un trozo de queso Feta, aceite de oliva virgen, un poco de sal y orégano.

Cortamos los tomates y pepinos en trozos y el pimiento y la cebolla en aros finos.

Vamos a colocar todo a nuestro gusto en un plato hondo y aliñar. Es preferible no poner sal o poner poca, ya que el queso Feta es bastante salado. Añadimos las aceitunas, ponemos el queso encima y espolvoreamos el conjunto con orégano. Por último, echamos un chorrito de aceite sobre el queso y servimos la ensalada. Podemos acompañarla de un trozo de pan tostado de buena calidad, que regaremos también con un poquito de aceite. ¡Y a disfrutar!

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Crema de calabaza y cúrcuma

Publicado el 22/12/2015 en Alimentación

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La cúrcuma es una de las especias que forman parte del “curry”. En sí misma es un analgésico natural, un antiinflamatorio que se ha utilizado durante siglos en la medicina Ayurvédica.

Sus propiedades son múltiples: puede aliviar el dolor que produce la artritis, proteger el hígado y el sistema nervioso, bajar el colesterol y favorecer el buen funcionamiento cardiaco. Además, es una sustancia antioxidante y anticancerosa. Si añadimos un poco de pimienta negra a la cúrcuma, reforzaremos su papel de protectora frente al cáncer.

Sin duda, la cúrcuma es una especia saludable: solo tenemos que utilizarla en nuestros platos para beneficiarnos de sus propiedades.

Aquí os damos la receta de una crema muy sabrosa y apropiada para las noches frías del invierno.

Ingredientes:

_ Media cebolla

_ Unos 600 grs. de calabaza (escoged una de las que tienen forma de cacahuete)

_ Una cuchara sopera de polvo de cúrcuma

_ Media cucharita de pimienta negra molida

_ Sal y hierbas aromáticas

_ Corta en dados grandes la cebolla y la calabaza, ponlos en una cacerola y añade la cúrcuma y la pimienta. Añade un chorrito de aceite y mezcla bien todo. Saltea los ingredientes (fuego más bien alto) durante dos o tres minutos, sin dejar de mezclar. Añade agua hirviendo justo hasta que los ingredientes estén cubiertos. Tapa la cacerola y deja hervir a fuego lento durante unos 20 minutos, hasta que la calabaza esté blanda.

Añade sal y, si quieres, una hierba aromática (orégano, tomillo…)

Bátelo todo con una Minipimer hasta que tenga una consistencia cremosa y sírvelo bien caliente.

Esperamos que te guste.

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Antiinflamatorios naturales

Publicado el 13/12/2015 en Alimentación

Cúrcuma, piñaTodos conocemos la recomendación de Hipócrates: “Que tu alimento sea tu medicina”.

En nuestros días, se añaden aditivos a muchos alimentos (colorantes, conservantes, potenciadores de sabor, etc.), que por ese motivo llegan transformados artificialmente a nuestras mesas. Día tras día, ingerimos un cóctel de sustancias químicas que, según muchos expertos, son en parte responsables de las reacciones alérgicas que sufren tantas personas. Sin duda, lo mejor es alimentarnos totalmente de manera natural, pero hoy no es fácil conseguirlo.

¿Qué hacer entonces? Por una parte, hemos de limitar al máximo la ingesta de alimentos procesados. Por otra, hemos de confiar en la capacidad de nuestro organismo para eliminar, ocasionalmente, algo que le perjudicaría si lo tomásemos con frecuencia. Y, lo más importante, hemos de estar atentos a las señales de nuestro cuerpo y reaccionar cuando algo no vaya bien. Generalmente, el dolor o una molestia continuada nos avisan. Y si así ocurre, ¿por qué no tomar un remedio natural en lugar de correr en busca de un calmante? Las hierbas medicinales, las especias y ciertos alimentos, pueden ayudarnos.

Tres antiinflamatorios naturales muy efectivos son la cúrcuma (una de las especies con que se hace el “curry”), el jengibre y la bromelaína (que se encuentra en la piña tropical). En los próximos artículos os enseñaremos a usar estos remedios naturales y os daremos unas recetas sencillas de realizar.

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Salsa “pesto” en el Curso de Digitopuntura en silla

Publicado el 29/10/2015 en Alimentación Digitopuntura y masaje en silla

pesto ingTodos los participantes en el reciente Curso de Digitopuntura en silla que tuvo lugar en Madrid, mostraron un gran interés en aprender la Secuencia y trabajaron sin descanso para conseguirlo. El sábado a mediodía nos sentamos a comer un plato de pasta. Para acompañarla, habíamos preparado un buen cuenco de “pesto”, y podemos deciros que recibió tantos cumplidos como nosotros por el Curso.  Todo el mundo nos preguntó por la receta, así que decidimos publicarla en el blog. Ahí va:

Ingredientes (Para dos personas):

_ Unos 20 grs. de albahaca fresca picada (en los supermercados venden paquetes pequeños)

_ 2 cucharas soperas de piñones (los de España son mucho mejores)

_ 2 cucharas soperas de queso (parmesano o “grana padano”) rallado fino

_ Aceite de oliva extra virgen

_ ½ diente de ajo

_ ½ cucharita de sal

 

Se ponen todos los ingredientes en una batidora, presionándolos un poco, y se cubren con el aceite de oliva. Se bate todo y se deja reposar al menos 30 mns. antes de servir.

 

El “pesto” se puede hacer más o menos espeso variando la cantidad de aceite.

Se conserva en el frigorífico (¡no en el congelador!) durante varias semanas en perfecto estado.

Que lo disfrutéis. Decidnos qué tal os sale.

 

 

 

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TRANSGÉNICOS, UN NEGOCIO SOSPECHOSO

Publicado el 01/06/2015 en Alimentación

17873_transgenicosComo amamos la Naturaleza y los alimentos naturales, nos preocupa el cultivo de cereales transgénicos (soja y maíz) en nuestro país y la guerra callada que unas cuantas multinacionales _Monsanto es la más conocida_ están librando en la Unión Europea para que se liberalice en su territorio la producción y comercialización de productos transgénicos, ahora cultivados a gran escala en EE.UU y otros países del continente americano.

Una planta transgénica es una planta en la que se ha introducido un gen de otra especie. Un ejemplo conocido es el de los cultivos en los que se ha introducido un gen insecticida procedente de una bacteria. El efecto de este tratamiento es que todo tipo de insectos (no sólo los perjudiciales, sino también los que no lo son) están en peligro si entran en contacto con estas plantas. Además, algunos insectos desarrollan una resistencia al insecticida, lo que hace necesario un producto más potente para combatir futuras plagas.

El problema real es que nunca hasta ahora el hombre había entrado, para alterarlo, en el genoma de una planta o un animal, y que no sabemos las consecuencias que para la salud y el medio ambiente puede traer semejante experimento. Por eso, la prudencia más elemental indica que hay que hacer estudios científicamente contrastados, a lo largo del tiempo, antes de exponernos a consecuencias que ahora son imprevisibles.

Sin embargo, la actitud de las multinacionales que llevan a cabo la investigación biotecnológica es todo menos prudente. Una buena parte de la comunidad científica rechaza por falta de rigor el resultado de esas investigaciones, destinadas a probar la inocuidad de los transgénicos, muy impopulares, por otra parte, entre los consumidores europeos.

Pero las grandes compañías presionan a los gobiernos y desdeñan el derecho a saber de la gente con maniobras que las hacen sospechosas: Por ejemplo, se han negado persistentemente a etiquetar sus productos como “transgénicos”, y a que se etiqueten como “no transgénicos” los que no lo son,  privando así a los consumidores de su derecho a elegir.

Es alarmante que un 92% del territorio europeo dedicado al cultivo de soja y maíz transgénicos, esté en España. ¿Para qué se emplean esta soja y maíz? Con ellos se producen piensos para animales que, a su vez, pasarán a formar parte de la cadena alimenticia de las personas. Además, los derivados de la soja y el maíz (este último presente en espesantes, papillas, productos de bollería, etc.) y la lecitina de soja pueden ser de origen transgénico.

¿Qué podemos hacer? De manera inmediata, consumir productos ecológicos _ya que lo ecológico, por ley, no puede ser transgénico_ o convencionales si son de nuestra total confianza. Y a más largo plazo, reivindicar nuestro derecho, y el  de todos los seres vivos, a unos alimentos saludables en cuya producción se hayan respetado las leyes de la Naturaleza.

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Alimentos “ecológicos” made in China

Publicado el 25/03/2015 en Alimentación

SP_A0058¿Os interesa que los alimentos que consumís sean de calidad y ecológicos? Lo que os contamos a continuación nos ha pasado a Barry y a mi, María José:

Todos sabemos que China y otros países asiáticos se han convertido en la verdadera fábrica del mundo. Lo que muchos no sabíamos es que eso llegara tan lejos que fuera posible encontrar en nuestro país judías, pipas de girasol o calabaza, pasas, etc.,”ecológicas” procedentes de China.

Hace aproximadamente año y medio, nos alarmó constatar que una empresa española bien conocida, que suministraba productos ecológicos a nuestro grupo de consumo, importaba de China las judías y pipas de girasol. ¿Podíamos estar seguros del origen ecológico de estos alimentos? ¿Eran dignas las condiciones de trabajo en el país a que nos referimos? ¿Qué huella ambiental había dejado el transporte, durante miles de kilómetros, de estos alimentos?

Como las judías y el girasol son cultivos tradicionales en España, pedimos explicaciones a la empresa importadora sobre su decisión, pero  sus respuestas fueron insatisfactorias y nosotros dejamos de ser clientes suyos.

A partir de ese momento, empezamos a investigar el origen de los alimentos envasados que se nos venden como ecológicos. Primero, lo hicimos buscando en las etiquetas de los productos de herbolario la procedencia de los mismos, y nos dimos cuenta de que todos, o vienen de la Unión Europea o no vienen de la Unión Europea, aunque en ocasiones un solo producto puede venir, al tiempo, de la Unión Europea y no de la Unión Europea, como indican las siglas UE, no UE, UE/no UE que se pueden leer aunque con dificultad en las etiquetas. Y esa es toda la información sobre el origen del producto. En dos ocasiones, creímos haber encontrado pasas y copos de avena de origen nacional, pero los distribuidores, o desconocían de qué lugar de España provenían, o reconocieron que se había cometido un error al etiquetar.

Extendimos entonces nuestra investigación a las web de las marcas más conocidas en el país, y comprobamos que en muy pocos casos indican en la red el origen de los artículos que comercializan. Y si se les pregunta por ello, no contestan.

En esta situación, se nos ocurrió que en Biocultura, la Feria de productos ecológicos y consumo responsable, encontraría eco nuestra inquietud. En el mes de noviembre, nos dirigimos a la sede de Biocultura en Madrid y una vez allí, preguntamos a dos de los grandes expositores qué opinaban sobre la importación desde China de productos ecológicos cultivados tradicionalmente en España o, por lo menos, cultivados en Europa. Uno de nuestros interlocutores se negó a contestarnos. El otro  adujo que esas importaciones “eran legales” y que, en cualquier caso, “ellos no eran el Estado”, dando a entender que el problema, si lo había, no era suyo.

 

En ese momento cesaron nuestras investigaciones y decidimos, de acuerdo con la Comisión de Agroecología del grupo de Madrid de Ecologistas en Acción, escribir este artículo.

 

Queremos dejar claro que nuestro objetivo no es señalar a una serie de empresas que no comparten nuestros criterios, sino aportar información para una reflexión conjunta en la que deberían participar tanto productores como consumidores para así, entre todos, conseguir que el consumo de productos agroecológicos responda en todo, y no sólo en parte, a lo que creemos significa la palabra “ecológico”. Podremos decir que consumimos ecológicamente si respetamos los siguientes criterios:

_ El cultivo se ha de realizar con medios naturales (sin pesticidas, insecticidas…), respetando el medio ambiente.

_ La producción se debe realizar en unas condiciones de trabajo dignas.

_ El consumo ha de ser local siempre que el cultivo sea posible en nuestras condiciones agroclimáticas. De lo contrario, habría que plantearse la necesidad de ese consumo.

_ El consumo ha de ser de productos de temporada.

_ Las relaciones entre consumidor y productor (que debe recibir un precio adecuado por su trabajo) han de ser justas.

De esta manera, no sólo estaremos contribuyendo a una reducción del impacto ambiental, también contribuimos al desarrollo de la agricultura campesina, al establecimiento de lazos entre productores y consumidores, a la creación de empleo y, en definitiva, hacemos posible un mundo rural vivo, apostando por la soberanía alimentaria.

Afortunadamente, desde hace tiempo se están desarrollando experiencias (grupos de consumo, mercados locales de productos ecológicos, sistemas de certificación participativa que ayudan a los pequeños agricultores con dificultades económicas para obtener el certificado convencional, etc.) que nos permiten ser optimistas acerca de la implantación de un modo de consumo verdaderamente transformador y ecológico en nuestro país.

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COMER DE OTRA MANERA

Publicado el 14/03/2015 en Alimentación

 

verdurasNuestro Curso “Comer de otra manera” tuvo lugar el día 1 de marzo (puedes ver comentarios de los asistentes en nuestra web).Queremos compartir con vosotros las orientaciones que les dimos a los que quieren cambiar su relación con los alimentos para sentirse mejor:

¿Quieres comer de otra manera? Si aplicas las pautas que te vamos a dar a continuación, no sólo va a cambiar tu manera de comer,  también va a cambiar tu vida.

Para empezar, asegúrate de que tienes en tu cocina los siguientes alimentos básicos

_ Verdura fresca variada

_ Fruta del tiempo

_ Cereales integrales: arroz, copos de avena y otro cereal que puedes ir variando (maíz, mijo…). Pasta y pan (de trigo, espelta o kamut )

_ Legumbres (judías, garbanzos y lentejas)

_ Harina integral (si quieres hacer bizcochos)

_ Huevos frescos

_ Yogur y queso fresco (si tomas lácteos)

_ Frutos secos crudos (almendras, avellanas, nueces, pipas de girasol o calabaza…) y frutas desecadas (higos, ciruelas, albaricoques, pasas…)

_ Aceite de oliva virgen o virgen extra

_ Sal gris de Bretaña.

_ Panela

_ Hierbas aromáticas para condimentar (orégano, hierbabuena, tomillo…)

_ Hierbas para infusiones (diente de león, cola de caballo, menta, anís…)

Y a continuación, aunque quizá esto tenga que ser lo primero,  elimina de tu cocina y de tu dieta:

_ Productos precocinados (una excepción pueden ser las bases para “pizza” de algunos herbolarios)

_ Productos envasados con largas listas de ingredientes (¡Lee las etiquetas!) Los aditivos _ para dar sabor, color, olor…_ son peligrosos para tu salud. Vienen indicados con la letra E seguida de un número)

_ Charcutería industrial (¡Lee las etiquetas!). En su lugar, puedes comprar un buen jamón o chorizo/salchichón biológicos. Sé moderada en su consumo.

_ Bollería industrial (¡Etiquetas!)

_ Bebidas refrescantes: Contienen azúcar o edulcorantes (algunos de ellos, peligrosos), cafeína, colorantes, etc.

_ Margarina: Una grasa Trans- de carácter tóxico. Puedes sustituirla por mantequilla de buena calidad (sé moderada en su consumo) o por aceite de oliva

_ ¡Chuches!  Por otro nombre, comida-basura. Sin comentarios.

Y ahora…a cocinar.

Cocer, asar, preparar a la plancha o al vapor…todos son métodos recomendables, dependiendo del alimento. Freír, sólo de vez en cuando y con un aceite de calidad. En cuanto al microondas, no somos partidarios de su uso.

Comer, ¿cómo, cuánto, cuándo?

_ Si comes despacio, masticando bien, aprovecharás más los nutrientes de los alimentos y te sentirás saciada antes. Si, además, tus alimentos son integrales, se reforzará la sensación de saciedad (¡te estás alimentando bien!). Si llegas a comer con mucho apetito, toma un vaso de agua antes de la comida, calmará tu ansiedad.

_ No comas si estás nerviosa o alterada. Espera. Y si tienes tendencia a comer porque estás “nerviosa” (frustrada, furiosa, preocupada…), reflexiona un momento: ¿soluciona la comida tu problema o tapa momentáneamente las causas del mismo?

_ Come con regularidad, no te saltes comidas (el organismo se despista y “nos protege” acumulando en vez de eliminar). Y cena por lo menos dos horas antes de irte a la cama. No se trata de irse tarde a la cama, sino de cenar pronto.

_ Si quieres tomar algo entre comidas, elige entre lo que debe estar en tu cocina (fruta o un puñadito de frutos secos puede ser una opción. Y, por supuesto, agua o infusiones)

_ Y, por último, disfruta comiendo. Estas orientaciones son eso: una guía que puede convenirte seguir de cerca al principio, pero que admite excepciones y el uso de la imaginación, es más, esta es indispensable una vez que hemos decidido comer de otra manera.

 

 

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El DESAYUNO, ¿una comida importante?

Publicado el 20/10/2014 en Alimentación

healthy-breakfast-120516     Sí, muy importante. Por eso, esta semana te vamos a dar algunas ideas para que te hagas un desayuno apetitoso y saludable.

Para ello, necesitas tener todos o alguno de estos ingredientes:

*Fruta

*Copos de cereales integrales biológicos (avena, centeno, cebada…)

*Pipas de girasol o calabaza peladas, semillas de sésamo, pasas, frutos secos

*Yogur natural (sin azúcar), a ser posible biológico

*Pan integral (de trigo, espelta, centeno)

*Tomates, aguacates

*Aceite de oliva virgen, mantequilla.

*Miel

 

Al levantarte, bebe un vaso de agua del tiempo o caliente y toma fruta (entera o recién exprimida). De esta manera, tu organismo se hidrata y se estimula la función digestiva.

Si te es posible, deja pasar al menos 30 minutos antes de continuar el desayuno. Pasado este tiempo, decide qué quieres tomar:

Por ejemplo, dos cucharadas de yogur para empezar seguidas por rebanadas de pan integral con aceite de oliva virgen, tomate, aguacate o, de cuando en cuando, mantequilla de buena calidad. Si te gusta, añade un poco de miel o semillas de sésamo. El pan lo puedes sustituir por un bizcocho casero integral (tienes recetas en nuestro blog).

Otra posibilidad es el desayuno a base de copos de cereales. Te recomendamos particularmente la avena, fácil de digerir y saciante, además de útil para aliviar problemas de estreñimiento. Si te decides por esta opción, has de preparar los cereales la noche anterior: En un cuenco, pon varias cucharadas de copos de avena integral biológica (la venden en herbolarios). Cúbrela con agua y añade un puñadito de pasas, unas cuantas almendras, avellanas o nueces, pipas de girasol o calabaza y ciruelas o higos secos si los tienes. A la mañana siguiente, la avena está rehidratada y se puede comer. El agua se ha endulzado gracias a las pasas y es agradable beberla. O bien lo tomas todo junto añadiendo, si quieres, un poco de yogur y/o miel.

Este combinado de avena es el fortificante “porridge” de los escoceses, aunque ellos, por vivir en un país frío, lo cuecen durante cinco o diez minutos y lo toman caliente.

Como bebida, puedes optar por una tacita de café, té o infusiones de otras hierbas.

Y, sobre este esquema inicial,  puedes introducir variaciones: ¿qué tal un poco de queso fresco, un huevo pasado por agua o mermeladas biológicas con poca azúcar? O, lo que es aún mejor: introduce tus propias variaciones, ¡personaliza tu desayuno y haz de él una obra de arte!

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BIZCOCHO de YOGUR

Publicado el 29/09/2014 en Alimentación

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La receta de este bizcocho se encuentra en muchos libros de cocina. La diferencia está en la calidad y cantidad  de los ingredientes: por ejemplo, notaréis que recomendamos que uséis panela en vez de azúcar. La panela es azúcar en el estado en que se extrae de la caña. Al no estar refinada, conserva todos sus minerales y el organismo la asimila mucho mejor que el azúcar blanco, perjudicial porque sube rápidamente la glucosa en sangre y “roba” calcio de nuestros huesos en el proceso de asimilación.

En cuanto al azúcar moreno integral, es en ocasiones azúcar blanco teñido con melaza. Tampoco es recomendable.

Y luego está la cantidad: Barry utiliza 100 grs. de panela (en vez de los 150 que se recomiendan normalmente para 200 grs. de harina) y añade pasas para conseguir el dulzor deseado. El resultado es un bizcocho más rico y saludable.

Esta vez se lo queremos dedicar (¿se puede dedicar un bizcocho?) a Concha, que al verlo ayer nos pidió la receta.

INGREDIENTES

Para 6/8 personas

_200 grs. de harina integral de espelta o harina integral de trigo (preferiblemente ecológica)

_100 grs. de panela (La encontraréis en herbolarios o como producto de Comercio justo)

_2 huevos

_1 yogur griego o natural

_10 cl. (el envase de yogur) de aceite de oliva

_50 grs. de pasas sin pepitas

_1 puñadito de nueces partidas

_1 cucharadita de canela en polvo

_1 cucharadita de vainilla en polvo o líquida

_1 cucharadita de bicarbonato de sodio

_Coco rallado, un poquito de mermelada y algunas almendras para decorar

PREPARACIÓN

_En una fuente, batir los huevos con la panela, añadiendo progresivamente el aceite, el yogur, canela y vainilla.

_En otra fuente, mezclar la harina con el bicarbonato, las nueces y las pasas. Incorporar a la mezcla anterior hasta conseguir una pasta homogénea.

_Verter todo en un molde engrasado con aceite, decorar y poner en horno (180º) durante unos 45 minutos.

 

 

 

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PATÉ de BERENJENAS

Publicado el 20/09/2014 en Alimentación

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En nuestro clima, la época de las berenjenas termina en octubre, y aunque durante el invierno se pueden encontrar en tiendas y supermercados, es porque se han conservado en cámaras o cultivado en invernaderos.

Por sus características, las berenjenas son una hortaliza (¡en realidad, una fruta!) de verano, jugosas y refrescantes. Son alcalinizantes, ricas en potasio y vitaminas B2 y B5. Son también diuréticas (tienen un 90% de agua) y ligeramente laxantes. Antes de que se terminen, vamos a celebrar el final del verano con este rico paté a base de berenjenas.

INGREDIENTES

_2 berenjenas medianas

_1 diente de ajo grande

_1 puñadito de perejil picado

_2 ó 3 cucharas de zumo de limón

_2 cucharas de tahini (ó 4 de sésamo molido)*

_1 pizca de cominos en polvo

_Sal y pimienta al gusto

*Puedes comprar tahini en un herbolario o moler en un molinillo 4 cucharadas de sésamo. El resultado será el mismo.

_Pincha las berenjenas en varios lugares con un tenedor. Colócalas en una bandeja en la que has puesto un poquito de agua y mételas en el horno (180º) de 45 a 60 minutos, hasta que estén tiernas.

_Saca la pulpa de las berenjenas con una cuchara y ponla en una batidora con todos los demás ingredientes. Bate hasta lograr una emulsión.

_Vierte la mezcla en un cuenco y echa un poco de aceite de oliva y pimentón por encima. Adorna con un ramito de perejil.

_Deja reposar por lo menos durante una hora y sirve.

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