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¿Seguro que es la edad?

Publicado el 28/07/2016 en Salud

DSC_0172Con frecuencia oigo a personas de casi cualquier edad (excepto a los muy jóvenes) atribuir sus dolencias, su falta de energía para acometer cualquier proyecto, su escaso entusiasmo, su escepticismo desesperanzado, su aprensión, etc., etc., atribuir todos esos desagradables estados, decía,  solamente a su edad.

Yo, si conozco a la persona que se queja, la animo a reflexionar por si hubiera otras causas de su malestar y estuviera en su mano cambiarlas, con lo que podría recobrar la salud o el buen ánimo: las alteraciones físico-psíquicas, más que una fatalidad ante la que estamos desarmados, son a menudo la consecuencia de un estrés continuado, de un continuo estado de descontento.

Al principio de La República de Platón, Sócrates le pregunta al anciano Céfalo si considera la vejez como la etapa “más cruel” de la vida. Y este le contesta que de ninguna manera, y que a los que se lamentan creyendo que la causa de sus males es la edad, habría que decirles que, por el contrario, la causa es su carácter, y que el mal carácter  y la incapacidad de aceptar las condiciones de la vida en cada periodo, hace desgraciados, no solo a los viejos, sino también a los jóvenes.

En opinión de la novelista Almudena Grandes, a ella los años le han traído, además de unos cuantos kilos y algunas arrugas, poder, conocimiento y un mayor control. Y así se lo dijo riendo a un periodista que se admiraba de que la escritora, a sus 60 años, esté al comienzo de una nueva etapa creativa.

 

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Salud: ¿Medio vacía o medio llena?

Publicado el 12/07/2016 en Salud

DSC_0248La salud es el estado natural de los seres vivos y la enfermedad es una señal de que nos estamos alejando de nuestro estado natural.

En Medicina China se reconoce que casi todas las enfermedades tienen un origen emocional. Si es verdad que no siempre  podemos controlar lo que ocurre en nuestras vidas, lo que sí podemos es decidir cómo enfocamos los acontecimientos. Si nuestras emociones y nuestras actitudes frente a la realidad, son negativas, acabarán alterando nuestro sistema hormonal y afectando a nuestra salud.

Un hecho es indiscutible: Está en nuestra mano cambiar lo que pensamos o creemos, cambiar nuestra actitud ante la vida.

Un ejemplo:

Acontecimiento: Nos diagnostican una enfermedad que puede ser grave.

Pensamiento: Voy a perder mi autonomía. Pasaré a depender de mi familia y seré una carga para ellos.

Emociones: Miedo, preocupación, depresión.

Ahora bien, podemos cambiar ese pensamiento por este otro: Puede que tenga esa enfermedad o puede que no, pero lo cierto es que lo que yo haga con mi vida desde ahora va a condicionar el rumbo que tomen los acontecimientos. Yo puedo volver a estar bien.

Si cultivamos este pensamiento hasta hacer que se convierta en una verdad para nosotros, notaremos cómo cambian nuestras emociones: el miedo y la depresión serán sustituidos por la calma y la confianza en nuestras posibilidades. Las emociones positivas mejorarán el estado de nuestra energía y facilitarán nuestra recuperación.

Resumiendo: Si te preocupa un problema de salud, observa tus emociones al respecto y averigua qué pensamientos o creencias las motivan. Tienes dos posibilidades: No cambiar esos pensamientos y hacer que la famosa botella, que en este caso es tu estado de salud, evolucione de medio vacía a vacía o, por el contrario, cambiarlos y la consecuencia será que tus emociones también cambiarán y tu salud evolucionará de medio llena a completamente llena.

Nuestro deseo de vivir, nuestra energía, aumenta cuando hacemos lo que nos da alegría, lo que nos satisface. No perdamos de vista este ideal y luchemos por él.

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Ensalada griega (Joriátiki)

Publicado el 07/07/2016 en Alimentación

DSC_0233Esta riquísima ensalada es ideal para sentirse ligero, al tiempo que bien alimentado, durante los días de verano.

Los ingredientes no pueden ser más mediterráneos: tomates, pepinos, pimientos, cebolla y aceitunas, crecen en abundancia en todo el sur de Europa y nos traen imágenes de días largos y soleados, de alegría y vacaciones. Todos ellos nos aportan imprescindibles vitaminas, minerales y agua. Y el queso Feta, de sabor picante, tan característico de esta ensalada, nos proporciona las proteínas que hacen de éste un plato completo desde el punto de vista nutricional.

Manos a la obra:

Para cuatro personas necesitamos tres o cuatro tomates bien colorados, uno o dos  pepinos, un pimiento verde pequeño, una cebolla roja y un puñado de aceitunas negras sabrosas. Si no encontráis aceitunas griegas, las negras de Aragón son un buen sustituto. Por último, un trozo de queso Feta, aceite de oliva virgen, un poco de sal y orégano.

Cortamos los tomates y pepinos en trozos y el pimiento y la cebolla en aros finos.

Vamos a colocar todo a nuestro gusto en un plato hondo y aliñar. Es preferible no poner sal o poner poca, ya que el queso Feta es bastante salado. Añadimos las aceitunas, ponemos el queso encima y espolvoreamos el conjunto con orégano. Por último, echamos un chorrito de aceite sobre el queso y servimos la ensalada. Podemos acompañarla de un trozo de pan tostado de buena calidad, que regaremos también con un poquito de aceite. ¡Y a disfrutar!

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