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RELAJACIÓN

Publicado el 28/07/2014 en Salud

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La relajación es un estado físico, mental y espiritual.

Nuestros cuerpos necesitan unas ocho horas de sueño al día. En este tiempo, las funciones orgánicas y musculares se hacen más lentas y así nos recuperamos. La información que hemos ido absorbiendo (del medio ambiente, en el trabajo, de nuestras relaciones con otros, etc.) mientras estábamos despiertos, la procesamos e integramos en nuestras células y sistemas corporales mientras dormimos. Si dormimos ocho horas, una y media aproximadamente la pasamos soñando. No soñamos continuadamente, sino en ciclos que se hacen más y más largos según se acerca la hora de despertarse.

Si a las ocho horas prescritas les recortamos cuarenta y cinco minutos, puede que hayamos perdido un cincuenta por ciento del tiempo que necesitamos para soñar y que esa sea la causa, según muestran algunas investigaciones, de que nos sintamos nerviosos e irritables durante el día. Las consecuencias no son solo físicas, sino también mentales y espirituales. Si el dormir poco es algo habitual para nosotros, nuestra calidad de vida es inferior.

Hay técnicas de relajación que pueden ayudarnos a dormir y soñar lo que necesitamos, por ejemplo, el ejercicio moderado practicado con regularidad, la meditación, las afirmaciones positivas la respiración y determinadas lecturas: todas ellas pueden reforzar nuestra confianza y alegría de vivir.

Algunos expertos mantienen que una hora de tratamiento de shiatsu, masaje, osteopatía, etc., equivale a cuatro horas de sueño.

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Asimilación

Publicado el 21/07/2014 en Salud

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Para funcionar bien, todas las células de nuestro cuerpo deben recibir los nutrientes que necesitan y liberar las toxinas y productos de desecho que se acumulan en su interior. Para ello, no solo hemos de ingerir los nutrientes y fluidos adecuados, sino que además tenemos que facilitar el proceso de asimilación.

Como todo el mundo sabe, nuestras emociones y actitudes influyen en los procesos corporales. La actitud positiva, la buena disposición a la hora de la comida, favorecen la asimilación (digestión y absorción) de lo que comemos y bebemos, mientras que la preocupación, el enfado, la rabia, el estrés y otras actitudes negativas, impiden una correcta asimilación.

Beber suficientes líquidos, preferiblemente agua, antes o después de las comidas (los nutricionistas recomiendan unos dos litros al día), facilita la asimilación. No son buenos sustitutos del agua el alcohol o las bebidas azucaradas, al contrario, al pasar rápidamente a la sangre, hacen que aumente el número de toxinas, sobrecargando así al hígado y los riñones, que tienen que trabajar más para eliminarlas. Si ingerimos este tipo de bebidas, tenemos que procurar beber más agua de la recomendada en circunstancias normales.

La digestión empieza en la boca, donde las enzimas de la saliva descomponen los almidones. Si los almidones no se descomponen por completo en la boca, pueden producirse fermentaciones en otras partes del sistema digestivo. Sus consecuencias son la inflamación, dolor y formación de gases. Y el resultado final, una mala asimilación.

Nuestros cuerpos tienen la capacidad de asimilar alimentos integrales que, en su estado natural, deberían proporcionarnos todos los nutrientes, minerales y vitaminas, que necesitamos. Y aunque en nuestros días no siempre es fácil encontrar alimentos saludables, nuestra obligación es procurar que lo sean. Hay momentos en que necesitamos suplementos (vitaminas o minerales) para recuperar la salud, pero no es conveniente tomarlos continuamente, pues nos arriesgamos a que nuestro cuerpo pierda la facultad de extraerlos de lo que comemos.

Podríamos decir mucho más acerca de la influencia de los tipos de alimentos y sus combinaciones en la asimilación de los mismos, pero simplemente con prestar atención a lo que mencionamos en párrafos precedentes, seremos capaces de notar una marcada diferencia en nuestras vidas.   

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Buena salud

Publicado el 14/07/2014 en Salud

photo (8)Foto de Kate Scanlon, www.shiatsuhealth.com

Tener buena salud depende en gran parte del estado de nuestra Circulación, de nuestro poder de Asimilación, de nuestro estado de Relajación y, por último, de nuestra capacidad de Eliminación.

A partir de hoy, vamos a dedicar un artículo cada semana a explicar en qué consisten estas cuatro funciones corporales y a sugerir maneras de llevarlas a su grado óptimo, para así vivir la vida con más plenitud.

Circulación

La sangre y la linfa llevan nutrientes a todas nuestras células y eliminan toxinas de las mismas. Si alcanzan absolutamente todas y cada una de nuestras células, decimos que su funcionamiento es perfecto. La circulación depende del estado del corazón y de los vasos que transportan sangre y linfa, además de células blancas y hormonas. Todas estas sustancias regulan nuestro Sistema inmunitario y nuestras emociones, condicionando así nuestra calidad de vida.

Circulación es movimiento constante en ambas direcciones: del corazón a las células y viceversa.

¿Cómo podemos mejorar nuestra circulación? Claramente, mediante el ejercicio, que ha de ser moderado para evitar lesiones musculares o de las articulaciones, una de cuyas consecuencias indeseables es la de obstruir la circulación. Andar y nadar son dos formas de ejercicio seguras y muy indicadas para estimularla.

Recomendamos sobre todo la práctica diaria de estiramientos, porque liberan la tensión de los músculos y contribuyen a desbloquear las articulaciones y facilitar la circulación en su interior.

Por último, el shiatsu, el masaje, la osteopatía, etc., estimulan la circulación, inducen a la relajación y favorecen la producción de endorfinas. De ahí la sensación de bienestar que experimentamos después de haber recibido un tratamiento de alguna de estas formas de trabajo corporal.

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Verano

Publicado el 07/07/2014 en Salud

Playa Lastres

En verano, cuando el invierno se ha ido, podemos llegar muy lejos, tocar el cielo”

Esta es la letra de una canción que me viene a la cabeza todos los veranos.

Cuando me siento bien en un día de verano, me pongo a cantar estas palabras (las únicas que recuerdo de la canción) casi sin darme cuenta. Luego sigo canturreando la pegadiza melodía hasta sentir que de verdad estoy tocando el cielo. El sentimiento es de expansión, de estar unido a todo lo que me rodea – bienestar total.  Cuando el tiempo empeora, o yo me siento un poco bajo, intento revivir el calor, los sentimientos y emociones que vibran en mi cuando me siento bien en un día de verano  y…a menudo puedo cambiar el tono del día.            

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¿Medicina tradicional o Medicina alternativa?

Publicado el 04/07/2014 en Salud

SaludRecientemente, un conocido nuestro que se había tratado sin éxito con Medicina alternativa, ha recibido en el hospital un tratamiento de urgencia que quizá le ha salvado la vida: Medicina tradicional.

Hace tres meses, una persona acudió a nuestra consulta. Padecía una alteración en el Sistema nervioso periférico que afectaba a sus brazos y parte de la espalda. Su caso se resistía a los tratamientos convencionales. Después de unas sesiones de Shiatsu, sus molestias han desaparecido y hoy está recuperada: Medicina alternativa.

Ambos tipos de Medicina son efectivas. Cada una es más o menos adecuada según las circunstancias. Elegir una u otra depende de nosotros mismos.

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